7.06.2016

En Rivadavia y Av. La Plata, justo en la esquina de la confitería que desde el día del asesinato me divierte llamar "del femicida", hoy había tres militantes distribuyendo planfletos de su partido. Antes había visto afiches de Bandera Vecinal, y adeptos en el spot de campaña del 2015, pero creo que nunca me había cruzado con seres reales que suscribieran las ideas de Biondini. Ahora el clima de época les permite mostrarse más, confiar en que su prédica puede traer nuevos partidarios.

Para los que no conocen Bandera Vecinal, creo que basta decir que uno de los tres muchachos que repartían panfletos tenía sobre el labio superior, al ras, rubio como su cabello, un incipiente bigotito Hitler.