10.27.2007

Es la última habitación de la casa, casi metida entre las plantas del patio. Por dentro parece el cuarto de un leñador, con un colchón mal tapado por unas sábanas y las pocas cosas necesarias para vivir desparramadas por ahí. Uno de los lados es pura ventana; bajo la ventana, la mesa de trabajo con la computadora y otras cosas. Un par de libros. Media luz.

Todo parece decirnos que estamos en un bosque y no en la ciudad, que la noche será cerrada y no habrá ganas de salir.