Hoy por ejemplo:
Invasión de adolescentes.
Mochila oscura al estilo burton y lentes de sol para disimular el sueño. Porque eran las diez de la mañana, y llegó tarde, dormida, con voz de recién levantarse o desayunar whisky.
Otro: reflejos rubios de cumbia, zapatillas sin cordones, cara de yo no fui, pero está todo bien y además qué importa. Porque no importa en realidad, casi nada.
Este otro últimamente me cae simpático.