miércoles, diciembre 09, 2009

Tilo mira por la ventana: autos, un colectivo, dos hombres que hablan, una mujer que pasea a su perro.

Del lado de adentro, otro perro con la piel escaldada. El perro cada tanto mira a Tilo, como si algo dentro suyo lo empujara a cumplir con el rol de archienemigo, pero al instante vuelve la cara a su dueño y se olvida.